Café orgánico barines en el Cafetal de Anselmo

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Entrada al Cafetal de Anselmo

Vía la Laguna, por el sector El Molino en Calderas, indican los lugareños, se encuentra el señor Anselmo Berrios, simpático hombre de palabra reposada, delgado y de sonrisa permanente. Dice que inició hace aproximadamente cinco años este proyecto de turismo y cultivo sostenible llamado “el Cafetal de Anselmo”. Son pocas hectáreas que conservan algunos varietales de café, todos arábica de diferentes orígenes. No utiliza herbicidas de gran impacto ambiental, defiende que existe en la naturaleza una simbiosis entre pequeños organismos que mantienen el equilibrio en las plantas, claro, hay algunas plagas que necesitan otros métodos, pero resalta que no son perjudiciales los elementos que utiliza: “no uso químicos dañinos”.

Calderas, es un pueblo del pie de monte andino barines, que posee suelos ricos ideales para la agricultura: “aquí lo que usted siembre se da”; cierto parece, solo hace falta fijarse en los portales y patios de las pequeñas casas para ubicar verdes cilantros, erectos cebollines, plátanos doblados por el peso de racimos y árboles cargados con jugosas frutas. Este poblado tiene una exclusiva cocina con ingredientes que crecen en bosques y huertas, siendo acompañados en cada momento en la mesa con una buena taza del rico café que allí se da.

En estos terrenos, desde mediados del siglo XVIII, encontró el café fertilidad, riqueza de suelos irrigados por gran número de afluentes superficiales y subterráneas, contando ahora con el apoyo de dedicados agricultores que cuidan cada etapa de su crecimiento como extraordinaria excusa para replantar los linderos con árboles frondosos y mantener la flora que aporta la sombra necesaria,  provocando la aparición de propiedades organolépticas excepcionales en el grano.

El Señor Berriós, junto a la Delegación de La unión Europea en Venezuela, la Fundación Codespa y el Programa Andes Tropicales, estableció esta entretenida caminería que consta de siete estaciones con letreros y la amena charla del guía, comentando descripciones que tienen como finalidad enseñar: qué es el café de sombra, porqué se hace importante su cultivo para la conservación ambiental, su papel en el mantenimiento de fuentes limpias de agua dulce y la reforestación; cómo dejando a un lado las ayudas de pesticidas se obtiene un producto puro y de alta calidad aromática y sápida.

Se explican los diferentes tipos de vegetación presentes en esas hectáreas boscosas húmedas, ubicando aquellas especies endógenas y las introducidas, se aprovecha la observación de aves que acompañan al caminante, “como no se usan químicos, los pajaritos pueden comer lo que sea sin peligro de envenenarse”.

Demuestra Berrios, durante el recorrido, que entre las plagas que afectan sus cultivos se

Trampa artesanal para el control de Broca.

Trampa artesanal para el control de Broca.

encuentra la Broca, que es un “coquito” que ataca las semillas, donde deposita unos 80 huevos, el insecto y sus larvas consumen todo el interior del fruto.Dice que existen en la naturaleza varias formas de controlarla, como las hormigas, a las que ha observado varias veces llevarse entre sus mandíbulas al animalillo; las aves, también los consumen y por último no falta el ingenio humano sin impacto ambiental haciendo trampas artesanales, utilizando una botella plástica cortada en un lado, con un pequeño envase que contiene alcohol y polietileno colgando en el centro, mezcla que asemeja al aroma del café, al chocar la Broca con este, caen al fondo de la botella que tiene agua y se engrasan las paredes para que no escape y termine ahogándose.

Antes de terminar el recorrido, bajo la sombra de una alta mata de cafeto macho (esta no da frutos), de tupida copa y curva caída, se hace un arco vegetal magnifico donde Anselmo invita a los turistas a realizar deseos y  peticiones, sobre todo amorosas, para que con la energía de este raro espécimen se cumplan, arrancando sonrisas y más de un suspiro al que se cobija bajo esta tenue luz esperanzadora.

Al salir de la zona verde, se comienza a explicar el paso a paso para conseguir café consumible, pasando por la limpieza, secado y trillado de las semillas. Sus cosechas se dan una vez al año, las cuales pasan primero por la despulpadora, máquina que retira la pulpa de cada fruto para dejarlo caer en un pequeño tanque donde se deja fermentar de la tarde a la mañana, y el resto, es decir la concha, sale por otro lado, esta piel se utiliza luego para abonar la siembra. En segundo lugar se procede al lavado, este paso es opcional, donde se retira el resto de pulpa o sustancias viscosas, eso marca la diferencia entre el café lavado y café natural, el primero se limpia con abundante agua antes del secado, el natural no, manteniendo según palabras de Berrios “mayor aroma, sabor y calidad, es riquísimo pero no es de gran valor comercial porque su tiempo de conservación es menor que la del lavado”.

Cafe natural, secado y trillado.

Café natural, secado y trillado.

Tercero, se lleva el café a la secadora, grandes y rectangulares hornos divididos en dos espacios, uno superior, el del presecado, y el inferior donde se termina de sustraer los líquidos que aún puedan estar presentes. Estos contenedores son calentados por la acción de un motor que trabaja con gasoil, llevando por un grueso tubo el calor necesario para evaporar el agua de los granos en cuestión de 12 a 14 horas el contenido de hasta ocho sacos, cosa que antes llevaba al menos tres días bajo el sol.

Trillado del café.

Trillado del café.

El cuarto paso consiste en trillar con la ayuda de una máquina que realiza esta acción, partiendo el grano seco y terminando de limpiar cualquier sucio o partícula indeseable que pueda haber quedado luego del proceso de secado.

Aún el señor Anselmo no cuenta con los artefactos necesarios para tostar y moler el café en la finca, que serían las prácticas restantes para obtener un producto completo para la venta directa, para que cualquier comprador pueda degustarlo en casa, sea utilizando manga de colar, greca o maquina de espresso. Igualmente este señor pone a disposición de otros cafeteros sus máquinas de secado y trillado, ofreciendo módicos precios, y así puedan comercializar esto con las tostadoras.

En otro orden de ideas, varias son las preocupaciones para Anselmo frente al mantenimiento de este proyecto y el futuro en la actividad caficultora: cada vez es menor la cantidad de turistas que visitan su cafetal, quizás debido a un mínimo apoyo de instituciones responsables del turismo en Barinas, vías terrestres en mal estado y la poca difusión de proyectos de este tipo. Por otro lado, también es su deseo poder atender personas con un autentico interés por conocer estos parajes y las formidables propiedades del café de la zona. Asimismo, resalta que con el pasar del tiempo, se ha fijado en lo difícil que se hace conseguir mano de obra, ya sea por el desinterés de jóvenes en estas tareas o, si los consigue, los altos precios que demandan, alerta además sobre un progresivo abandono de los sembradíos, sustituyéndose varios cultivos cafetaleros por pastos que alimentan ganado, cosa que para unos puede ser más rentable, pero que está provocando el dejar a un lado las labores del agricultor.

Extensiva se hace la invitación para aquellos que desean conocer de primera mano el extraordinario mundo del café de bosque, donde no sólo se llevará el visitante un arsenal de información, sino que estará apoyando el turismo regional y sustentable, disfrutará de un producto sano y delicioso, y por último, ayudará a reafirmar la importancia del papel de nuestros trabajadores del campo, quienes con su diaria faena colman de infinitas riquezas la despensa de un país.

Anselmo Berrios, caficultor.

Anselmo Berrios, caficultor.

¿Donde?: Sector el Molino. Calderas estado Barinas. Venezuela.

Recorrido: la caminata dura una hora aproximadamente, dependiendo de la tertulia del señor Anselmo Berrios con los turistas. Termina con degustación de café y refrigerio. (Sirven el café coladito y dulce).

Precios: se deben negociar, dependiendo del número de personas.

Contactos: 0416/0475998 Anselmo Berrios. 0414/7107509 Frederick Jiménez (algunas veces es difícil comunicarse en esa zona, por eso dejo mi número para servir como intermediario).E

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Santos días para comer roedores y cocodrilos

Almuerzo santo. En Barinas.

Almuerzo santo. En Barinas.

Son siete los días que conmemoran, en la religión católica, el vía crucis de Jesús Cristo. Este número se hace presente en varias actividades que realzan el fervor cristiano y buscan la redención cumpliendo ciertas tareas: consumir los siete platos o siete potajes, visitar siete templos, todo al parecer representando las siete caídas del personaje, sufridas durante 14 estaciones llenas de penurias, que terminan en un resucitado y glorioso dios hijo que se eleva hasta los cielos, con la valerosa labor de haber limpiado los pecados de la humanidad, bueno al menos a los contemporáneos de aquellos días, hoy los golpes de pecho abundan.

En mi casa habían pasado varios años que se hacía caso omiso al compartir en familia la mesa en la semana mayor, que tiene por regla principal evitar las carnes rojas, aunque ya la iglesia católica ha mencionado que quien la consuma en esos días sagrados no se irá al infierno y tampoco se consumirá entre las llamas avivadas por Belcebú; vaya, que bueno saberlo.

El encuentro fue bucólico, en granja de una tía materna en el sector Caroní, estado Barinas, existe allí un fogón amplio, que asomaba desde la distancia un humillo blanco y al acercarse, junto al aroma de cenizas, formaban preámbulo a una comida sabrosa, abundante y única para esta ocasión, con la carne de un gran roedor y un cocodrilo cómo protagonistas.

Las siete preparaciones fueron:

  1. Pisillo de Chigüire: el Chigüire o capibara, es el roedor más grande del mundo, se alimenta sólo de plantas y es popular consumirlo en semana santa. Se vende su carne seca, envuelta en una capa de sal, esta se deja remojando al menos unas dos horas en agua salada. Se limpia bien, se deshilacha o desmecha, para luego saltearse con abundante sofrito criollo (mezcla de ají dulce, cebolla, ajo, cebollín picados en diminutos trozos y sofrito en abundante aceite onotado), se puede agregar un toque de salsa inglesa, que particualrmente me encanta.
  2. Pisillo de Baba: la baba es un cocodrilo pequeño que se encuentra sobre todo en las regiones llaneras de Venezuela, en lagunas o estanques. Su carne es suave, luego de desalar y lavar, y posee un sabor que recuerda un poco al pescado seco. Se prepara de la misma forma que el pisillo de Chigüire.
  3. Yuca: tubérculo muy apreciado en este lado del mundo, simplemente se sancocha en mucha agua caliente con una cucharada de sal, al estar blanda se retira del fuego y ya se puede servir en trozos generosos. También es base de los buñuelos, bolitas hechas con masa de yuca, que luego se fríen y se bañan en miel, no pude quedarme para probarlos esta vez.
  4. Arroz amarillo: arroz cocido, pero sofrito antes con una buena cantidad de aceite onotado,  lo que le da ese particular color y se tapa durante su cocción con una hoja de plátano.
  5. Ensalada rosada: su sabor dulzón combina excelentemente con los contundentes sabores de las carnes, se hace con papas, remolachas y zanahorias cocidas, cebolla picadita, cilantro, huevo cocido y un aderezo de mayonesa con un toque de mostaza.
  6. Dulce de lechosa. Rey de celebraciones familiares en Venezuela.

    Dulce de lechosa. Rey de celebraciones familiares en Venezuela.

    Dulce de lechosa: presente en toda festividad venezolana, como la navidad y la semana santa, son trozos de lechosa o papaya verde, confitadas en almíbar con canela y clavos de olor.

  7. Sopa de frijoles (pongalamesa): esta sopa se prepara con unos frijoles de color blancuzco o amarillentos, se remojan un día antes, se cocinan en bastante agua, se espera que estén blandos y se condimentan con comino, sofrito criollo, culantro y sal.